martes, 28 de octubre de 2014

DEL SISTEMA DIGESTIVO A LOS TRAGONES, ÚNICA MANERA DE ENTENDER LA ACTUAL VIGENCIA DEL “PANZISMO.”

Al igual que ocurre con la digestión, que a menudo suele confundirse con el proceso desarrollado en el Sistema Digestivo, del que se obtienen desde recursos destinados a promover el desarrollo material del organismo, hasta por supuesto energía; viene a ser lo que en la actualidad está ocurriendo con la Política es decir, una suerte de confusión destinada a fraguar en nuestro inconsciente, una vez que nuestro intelecto se ha batido en retirada, por la que el engendro que pulula por nuestra realidad ha de responder a la verdad que antaño supuso una actividad otrora respetable.

Siguiendo con el paralelismo, bien podríamos venir a decir que la notable acumulación de residuos, procedentes sin duda de un dieta no pobre, cuando sí más bien desequilibrada, ha gestado un grado de colapso que viene a materializarse en la constatación de un organismo enfermo. De un organismo en el que la obesidad ha hecho presa.

Entendemos así que el Sistema Digestivo, integrante imprescindible del organismo, lleva a cabo de manera correcta su labor, cuando de ésta se desprende la clara y óptima obtención de nutrientes a saber, elementos naturales destinados a proporcionar bien substancias destinadas al desarrollo corporal, bien energía.
Sin embargo existe también una tercera vía. Así, hace relativamente poco ha entrado en escena la fibra. Es la fibra un ente propio. No responde a los componentes de definición de los nutrientes, al no aportar ninguno de los elementos básicos que sirven para definir correctamente a éstos, y sin embargo de muestra como imprescindible para garantizar el buen estado general del Aparato Digestivo. En definitiva, es lo que garantiza que el sujeto ciertamente va a ser capaz de tragarse lo que le echen.

Por ir centrando, y lejos en mi ánimo el dar lugar a confusión llevando a nuestros lectores a pensar que se han equivocado de lugar, diremos que este país se muestra, hoy por hoy, incapaz de digerir más mierda.
Nuestros gobernantes, en un ejercicio solo comparable al que lleva a cabo un nutricionista borracho, se muestran incapaces de diagnosticar la patología que día tras día arrastra a este organismo hacia lo inexorable de la muerte. Lejos de entender el grado de putrefacción que se esconde por los rincones al ser literalmente imposible evacuarla; se limitan a promover modificaciones superficiales en la dieta, asumiendo con ello su incapacidad manifiesta de cara a lograr un correcto diagnóstico de una enfermedad que ya parece sinceramente incurable.
Lejos de asumir tal cosa, lo que implícitamente se correspondería con asumir su responsabilidad, se limitan a introducir nuevas dietas cuyo denominador común pasa por el continuo aumento de la cantidad de fibra a consumir. Será tal vez porque la ingente cantidad de heces acumuladas hace imprescindible su eliminación.

Y así es como, en definitiva, un organismo que necesita cuando menos de un internista, ha de contentarse con los cuidados, (quién sabe si a lo sumo paliativos), de un cuerpo de médicos especializados en cirugía estética. ¡Ya que ha de morir, que al menos, muera guapo!

En una palabra, y por cerrar de manera implícita el vínculo entre lo metafórico y lo real; haciendo bueno el dicho según el cual a veces lo escatológico redunda en la salud del cuerpo. Señores, en lo que a éste concierne, se pueden ir todos a la …



Luis Jonás VEGAS VELASCO.

lunes, 13 de octubre de 2014

EL SISTEMA SE DESMORONA. LA PRUEBA, EL ATRONADOR SILENCIO QUE LO ENVUELVE TODO-

Poco a poco y a medida que el tiempo, garante justiciero, hace su trabajo, solo una cosa queda clara. De manera cada vez más evidente, el imparable volumen de intoxicación del que estamos siendo victimas, no sirve sino para poner de manifiesto lo tercermundista, chabacano y por qué no decirlo, barriobajero del estado de las cosas, tal y como éstas se muestran para cualquiera que goce todavía hoy  no ya de la fortuna de una visión objetiva, sino que más bien basta con que goce de la capacidad de ver.

Resulta así que sin ni tan siquiera mirar, basta como digo con poder ver; podemos toparnos con la certeza de la sinrazón que supone el tener que comprender (ni me imagino los esfuerzos que habrá que realizar para poder explicarlo,) cuestiones tales como las que acompañan al hecho de que a día de hoy no se haya procedido al cese, puesto que la dimisión resulta ya un trámite demasiado honroso, tanto de la Sra. Ministra de Sanidad, como por supuesto del Sr. Consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid.
Semejante petición, que hasta hace unos instantes podía constituir un ruego, se convierte desde este mismo momento en una necesidad toda vez que de la interpretación atenta que a menudo hacemos de los que denominamos pilares básicos sobre los que no lo olvidemos ser apoya nuestro modelo cuando no nuestro sistema, podemos extraer principios muy esenciales entre los que destaca por ejemplo aquél según el cual tanto ello como por supuesto sus funciones, desarrolladas siempre bajo la tutela del marco representativo en el que permanece envuelta toda su labor, hace que perfectamente podamos inferir de las mismas tanto las responsabilidades suficientes, como por supuesto en el caso que nos ocupa las responsabilidades directamente vinculadas; derivándose con ello sin necesidad de hacer uso de una excesiva extrapolación, la más que evidente conclusión en base a la cual la firme petición de dimisión no es una cuestión sujeta al arbitrio, sino que más bien hoy por hoy resulta una necesidad sujeta al ejercicio responsable en pos de mantener la salud democrática.

Semejante conclusión, a cuya participación, o en su defecto a su retracción, se llega de forma aparentemente evidente, parece no obstante no formar parte de las prioridades del Gobierno, pareciendo por ello lógico el que no alberguemos demasiadas esperanza a semejante respecto en los próximos días.
Sin embargo, no habiendo perdido un ápice de confianza ni en lo concerniente a la validez del argumento, ni por supuesto en lo adecuado de la línea de razonamiento empleada la cual nos empuja de manera irremediable a tales conclusiones; lejos de incurrir en contradicción, aumento el grado de las conclusiones afirmando como hecho necesario el que el propio Gobierno ya ha llegado por sí mismo no solo a estas conclusiones, como sí incluso a otras de mayor calado y gravedad al albor de las sin duda más intensa información que por sus canales y conductos oficiales fluye.

¿Resultaría pues extravagante, cuando no confabulador, hipotecar el futuro político de estas dos personas a una suerte de cortafuegos destinado a proteger la integridad de todo el Equipo Presidencial a la vista del grado de incompetencia que parece constatarse como el denominador común a la hora de valorar el alto grado de ineficacia desde el que se ha manejado toda la actual crisis?
¿Poner al frente del recién creado Gabinete de Crisis a la Sra. Vicepresidenta del Gobierno es, además de todo un jaque mate a Ana Pastor, asumir que estamos ante la última línea de defensa, por supuesto en lo que a decisiones políticas se refiere?

Si bien es cierto que tanto ésta como otras y similares preguntas sin duda habrán de esperar días, cuando no meses para ser no ya respondidas, sino simplemente formuladas; solo una cosa parece ser cierta. La irreparable realidad en la que vivimos, ofrece pruebas cada vez más incontestables destinadas a inferir lo absurdo e irreal del mundo en el que vivimos. Un mundo soñado más que vivido, en el que la práctica totalidad de sus componentes, incluyendo por ende los más profundos y valiosos, dejan ahora al descubierto su verdadera naturaleza. Una naturaleza hecha de cartón-piedra, alimentada desde la arenga cuando no desde la farfulla y la mentira, que lleva en su interior y como respuesta natural el silencio expreso que hace cuando debilitado por la humedad, se viene abajo arrastrando como a títeres en un corral de comedias carente de gracia a todos y cada uno de sus integrantes, sin hacer excepciones, sin conceder clemencia.


Luis Jonás VEGAS VELASCO.

lunes, 6 de octubre de 2014

¡FELICIDADES! SI QUERÍAIS VUESTROS TITULARES, DE NUEVO, LO HABÉIS CONSEGUIDO.

Enhorabuena. ¡Volvéis a ser los primeros en algo! De manera absolutamente objetiva, esto es, carente de cualquier interpretación, como Gobierno del Partido Popular pasaréis sin duda a la Historia como el Gobierno que trajo “La Peste”” a Europa.

Sí, la peste. Y si en aquella ocasión cabía la duda de su procedencia, de su origen, en el caso que hoy nos ocupa no cabrá lugar a la duda. Así, la acción directa de un Gobierno empeñado no tanto en poner a salvo a conciudadanos, como sí más bien en crear cortinas de humo encaminadas a salvaguardar su maltrecho honor, tendrá consecuencias. Consecuencias que como todo el mundo sabe solo serán perceptibles a partir del análisis histórico, esto es, una vez que la perspectiva nos permita ser consciente de la verdadera magnitud que éste, y posiblemente futuros casos, tengan o lleguen a alcanzar en realidad.

Pero sin dejar concretamente que el caso trascienda, o lo que es lo mismo que el paso del tiempo haga caer sobre él la capa de pátina con la que los ya demostrados irresponsables que nos gobiernan cubren todo lo que tocan, o sea, con la que cubren todo lo que no les interesa, hago en este caso mención instantánea de la duda que desde hace horas me llena de estupor, cuando no de franca indignación, la cual se traduce en una mera pregunta: ¿Cómo es posible que a estas horas la estructura fundamental del Ministerio de Sanidad siga intacta?

Enumerando sin pasión los acontecimientos, diremos que tal y como reitero siguiendo protocolos no sanitarios, sino de interés político, el Gobierno de España prefirió ponernos, tal y como ha quedado finalmente demostrado, a todos en peligro, con tal de por un lado, salvar a uno de los que sin duda forma parte de su campo semántico; obteniendo además como corolario la recompensa de distraernos durante unas horas de conductas y comportamientos que en cualquier otro lugar hubieran tenido consecuencias no de horas, sino casi eternas.
Pero aquí, verdad Sra. MATO, somos más chulos que nadie. Y tal y como decía VÁZQUEZ DE LA CUADRA, el español muere en el mundo, pero yace en España.

Y nos trajimos a nuestros curas. Y afirmamos que nadie corría peligro ¡faltaría más! Y vimos cómo se morían ¿Para mayor gloria de dios?...

Y al final, quién sabe si como castigo divino, o como muestra del espacial sentido del humor que algunos le achacan al altísimo, hoy, ni dios puede de verdad decirnos cómo, dónde, o porqué estamos donde estamos.

Hoy, de nuevo, Europa vuelve a poner el foco en España. El Ébola ha entrado en Europa, y no ha sido por medio de un inmigrante ilegal. Ha sido por medio de alguien sobre quien, al menos en apariencia, se estaban tomando todas las medidas. ¿De verdad alguien puede reprocharme el estar no ya nervioso, sino francamente indignado?


Luis Jonás VEGAS VELASCO.

martes, 23 de septiembre de 2014

DEFINITIVAMENTE, SOLO EL PENITENTE PASARÁ.

Vivimos, qué duda cabe, en un mundo extraño, diferente…siempre cambiante. Un mundo en el que el ayer se tacha de histórico, y donde el rigor se castiga con la ultranza. Un mundo en el que vemos bien que los Ministros se encomienden al Altísimo, y en el que en el interior de las Carteras Ministeriales conviven sin altisonancias La Biblia con La Constitución, y las reformas legislativas con El Misal de "Los Jerónimos."
Un mundo en el que a base de ponernos las cosas difíciles, hemos llegado a hacer insoportable la propia vida. ¿Alguna duda en relación a la certeza de lo dicho? Quien la tenga que sopese con rigor las implicaciones paradigmáticas que van ligadas al mero hecho de vivir en un mundo que se ve capacitado para legislar sobre la vida.

Porque más allá de que a estas alturas yo me encuentre entre los que jalea sin el menor lugar para la duda la dimisión del ya a estas horas Exministro de Justicia; lo cierto es que una vez pasados los no más de diez segundos que me permito para dar rienda suelta a mis emociones, lo que a partir del segundo once llena mi cabeza es la preocupación que va vinculada al hecho, expresado en este caso bajo la forma de la Ley que ha ejercido de lápida tan pesada como el propio mármol, y que ha hecho buenos una vez más los condicionantes propios implícito en la tan traída y llevada Crónica de una Muerte Anunciada.

Porque toda vez que hoy no es todavía momento para llevar a cabo los análisis políticos que del hecho en tanto que tal, habrán de ser devengados. Una vez que dejemos como digo transcurrir algunas horas convencidos de que, para muchas cosas se procede mejor con el cadáver frío: lo único cierto es que a estas alturas lo que mayor desazón preconiza mi alma, es el que procede de comprobar que, desafortunadamente, perdemos, ¡y ya son innumerables las veces! otra ocasión de aprender alguna suerte de lección estructural.

Porque verdaderamente, no tanto la existencia, como sí más bien el análisis de la trayectoria política del, a estas horas insisto ya Exministro de Justicia, resuena en nuestros oídos, habiendo de extraerse de semejante retumbar parecidas connotaciones a las que, al menos según el título de las consideraciones morales, habrían de extraerse de la lectura de elementos tales como los que se hallan implícitos y por qué no, explícitos, en algunas de las Grandes Obras Compuestas por la Humanidad, entre las que sin duda podemos extraer los Textos Canónicos, resaltando por proximidad y concomitancia, los en este caso vinculados a la Religión Cristiana, según el Rito Católico.

Han de ser, evidentemente canalizados nuestros afanes en esa sórdida dirección, toda vez que solo adentrándonos en los caminos del dogma, terreno religioso por antonomasia, será donde albergaremos la mínima esperanza de poder llevar a cabo un ejercicio hipotético-deductivo, encaminado a encontrar respuestas terrenales a un asunto tan aparentemente propio como debería de ser el de las cuestiones vinculadas a la Vida, en tanto que el análisis de la realidad nos hace chocar una y otra vez con la desazonadora certeza de comprobar hasta qué punto la Sociedad ha delegado semejante responsabilidad en toda una suerte de catarsis encaminada a arrebatar al Ser Humano aquello que debería ser lo más propio, a saber el conocimiento de sí mismo; arrojándolo por otro lado a un pozo sin fondo cual es el de las interpretaciones vinculadas al trasfondo místico-religioso.

Porque puede ser a partir de aquí, desde donde podamos empezar a centrar el asunto, dirigiendo nuestra atención sobre cuestiones tales como la de saber si el Sr. GALLARDÓN a manejado este y otros asuntos desde un perfil propio de un político, o si por el contrario como ciertamente pensamos algunos, lo ha manejado pensando más con la parte del cerebro destinada a procesar las emociones, lugar donde sin duda se dan los protocolos propios del quehacer de la Religión, el Mito, y cualquier otro vestigio que de nuestros antecesores evolutivos podamos llegar a rastrear.

Porque sin necesidad ni tan siquiera de entrar en disquisiciones peliagudas, mucho antes incluso de tener la menor necesidad de albergar un razonamiento lógico lo suficientemente apegado a la verdad como para poder extractar del mismo una sola consecuencia política; lo cierto es que antes de todo eso, yo me dejo arrastrar por esa misma parte del cerebro, para desde la pasión festejar sin la menor muestra de limitación vinculada al recato, cuando no al pudor, la salida de GALLARDÓN del actual Gobierno.

Y lo hago, porque más allá de la imposibilidad de coincidir con una sola de las decisiones que han marcado su etapa al frente de la Cartera de Justicia, lo único que a estas alturas he sacado en claro a tenor de su proceder, es la sensación que me embarga cuando identifico el flujo de emociones que una vez más sus acciones han despertado en mí. Un flujo de reacciones que traducidas al campo de lo objetivo se vinculan con la desazonadora certeza de que hasta el final, nos ha estafado.

Nos ha estafado, ahora ya en Pretérito Perfecto, el tiempo propio de la acción acabada. Aunque si bien la acción, entendiendo genéricamente como tal el cúmulo de desgracias en el que se ha transformado el que supone bagaje de su acción de gobierno, lo cierto es que habríamos de cambiar la forma a un continuo, tiempo propio de acción en desarrollo o ejecución en tiempo real, toda vez que las consecuencias de las decisiones tomadas a lo largo del tiempo que ha estado el frente de Justicia, retumbarán en nuestros oídos durante mucho tiempo, esperemos cuando menos que sea éste un tiempo no vinculado al de la supervivencia de sus colegas de fechorías al frente del Consejo de Ministros del Gobierno de España.

Porque sí, ahí subyace la treta máxima, el ardid por excelencia. Decía San Anselmo de CANTERBURY leído dicho sea de paso en su vertiente más prosaica, por ende menos vinculada la tentación dogmática; que el mayor logro de Satán pasa por haber logrado inspirar en el Hombre la duda sobre su posible existencia…”

Que nadie se sorprenda. En parecido rango epistemológico sitúo yo a los que todavía hoy afirman que GALLARDÓN es, probablemente, el menos cavernario de cuantos integran el actual Gobierno.

Es por ello que solo una cuestión me queda para ir cerrando. La que pasa por afirmar que por el bien de todos, bastará nos dejes con la mitad de la paz que te llevas.


Luis Jonás VEGAS VELASCO.

martes, 9 de septiembre de 2014

EL QUE ROMPE PAGA, Y SE LLEVA LOS VIDRIOS

Porque de lo que a estas alturas a todos nos queda claro, es que sin el menor género de dudas, alguien habrá de correr con los gastos.
Sin embargo, aprovechando que el cadáver está caliente, lo cual nos faculta a los macabros para llevar a cabo interpretaciones incluso churriaguescas, a la espera de que la autopsia aporte datos científicos, privándonos así del placer de practicar el otro deporte nacional, a saber el poner a parir al muerto antes de que su último paseíllo oficial lo eleve definitivamente al estado de miembro de la Tribu de los Justos de Abraham, lo que se alcanza como por todos es sabido cuando en el velatorio alguien abre la veda con el consabido; ¡ciertamente, qué buena persona era!

Luego viene ya, de manera descarada y no por ello menos atroz, la lista de apologías. Aunque sin duda, yo me quedo con el nunca suficientemente trillado ¿Por qué te llevas siempre a los mejores?

Sin embargo, cuando este desarrollo ha de llevarse a cabo vinculado a un político, más si cabe cuando se hace no por haber caído en desgracia, sino que como en este caso se hace precisamente, en previsión de la misma, lo cierto es que del análisis de anteriores casos, procedentes éstos por supuesto del extranjero toda vez que aquí como sabemos, no dimite ni dios; lo cierto es que hemos de concluir que la elección de los tiempos, no solo de las formas, resulta poco menos que igual de importante.

Dicho lo cual, ¿Cómo se le ocurre a la Sra. BOTELLA elegir precisamente este día para dejar de andarse por las ramas? ¿Dónde estaban hoy sus asesores? Y no, no me sirve la excusa de que eran los mismos que hicieron campaña (tranquilos, no electoral) sino por MADRID 2012, 2016, 2020… Creo que esos fueron condurados, después de hacerles mención expresa de lo recomendable que resultaría vender los terrenos donde habría de ubicarse el proyecto estrella. El que comenzaba con Euro, y acababa por Vegas.

Y es que a medida que pasan las horas, y el cadáver se va, ciertamente enfriando, lo cierto es que vemos llegado el momento de comenzar con los análisis sosegados. Comenzamos pues, como es tradición, una fuente muy obvia a la hora de considerarla adecuada para este tipo de personas; con las loas que te dedican los amigos. Así, interrogado en los pasillos del Congreso un ¿sorprendido? Carlos FLORIANO, en relación a la vicisitud que hoy nos aflige venía a decir que sin duda: “Ana BOTELLA pertenecía a esa clase de Políticos que sin duda habían sido maltratados por su pueblo en la medida en que no habían sido capaces de entenderla.”
Sin entrar en muchas valoraciones, lo único que podemos decir sin caer en los giros de maldad a los que la declaración sin duda se presta, es que efectivamente, entender a la Sra. BOTELLA ha sido algo verdaderamente complicado.

Dado que con los amigos no hemos tenido especial suerte, acudamos pues a los enemigos. Así, entre los mencionados, inmersa en la carrera, qué duda cabe, y superando por varios cuerpos a todos sus oponentes, Esperanza AGUIRRE encontraba un instante entre navajada y navajada a los jueces, para dejar claro que “Respeta la decisión de Ana BOTELLA porque si algo ha demostrado Ana a lo largo de su (¿dilatada?) carrera política, es que sus decisiones siempre están orientadas en la búsqueda de lo mejor para el Partido Popular.

Cansado de la sin duda sucesión de misterios que envueltos en enigmas han dado lugar a malas interpretaciones en esta sinrazón en la que sin duda se ha convertido el mundo desde que a media tarde (a la hora no del “relaxing cup” sino del café (otro error en lo concerniente a los tiempos); se ha hecho pública la decisión tomada por BOTELLA DE NO CONCURRIR A LAS ELECCIONES DE MAYO, sólo me cabe una pregunta: ¿Supone esto el fin de la “Era de los Baby-Saurios? Y de ser así: ¿Trasladaremos el Parlamento al Museo de Historia Natural?

Sin embargo, por hacer honores, habré de romper una lanza, no, por BOTELLA, sino por sus asesores.
Así, en el aniversario del nacimiento de León TOLSTÓI, lo cierto es que nadie puede preocuparse a la hora de presagiar un desliz conceptual. Tranquilos pues, Anna KARENINA bien puede estar considerada como una obra culmen del Realismo. Más bien al contrario, el balance de la legislatura desarrollada por la Sra BOTELLA bien podría llevarse a cabo corriendo el riesgo de ser confundida con la crónica de una actuación protagonizada por los Hermanos TONETTI.

Sin embargo, desde el ánimo constructivo que últimamente preside el ánimo de los políticos integrantes del Partido Popular, me dispongo a promover una loa en pos de tener la fiesta en paz. Así, el anuncio efectuado por Dª Ana BOTELLA en consonancia con su firme voluntad de  no concurrir a las próximas elecciones de mayo, nos libra a todos de comprobar los errores que se derivan en este caso de incurrir en un nuevo error.

¡Al menos podrá decir que nunca perdió, (ni ganó) unas elecciones! Otro caso digno de estudio que España propone para los politólogos del futuro.



Luis Jonás VEGAS VELASCO.


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martes, 15 de julio de 2014

DE LA CERTEZA DE QUE SE SIENTEN CON FUERZA…

Me sumerjo un día más en la noche, sorprendido por la necesidad cada vez más acuciante que el día, o tal vez el exceso de horas de luz, me obligan a buscar con verdadera ansiedad no ya la sombra, cuando sí abiertamente la oscuridad.
Siguiendo cuando no la misma sí al menos parecida preconización, la sucesión de acontecimientos, veladamente ordenados en pos de confeccionar lo que hemos dado en llamar suerte de realidad, nos sirve tan solo para constatar esa otra certeza en base a la cual, la existencia de un mayor flujo de información no nos convierte en una Sociedad Culta. A lo sumo, nos lleva a formar parte de lo que podríamos decir una forma de Sociedad más  informada.

Así y solo así, podríamos acertar a hilvanar los hilos de lo que más pronto que tarde, habrá de ser el manto que hayamos de vestir todos aquéllos que quieran segur siendo definidos como Hombres de Bien o si se me apura, auténticos patriotas. Un manto monocromo, en el que como en el caso de las arpilleras recordadas por nuestros antepasados, el trenzado del hilo es vulgar, monocorde y tedioso. La metáfora se vuelve entonces cristalina ante nuestros ojos. Los tiempos de la belleza pasaron. Han sido sustituidos inequívocamente por los de la productividad.

Alejados de la sutileza romántica que proporciona el estado de embriaguez esto es, absolutamente borrachos; los integrantes no ya de España, sino más bien esos que integran la comunidad que identifica y clasifica a sus individuos en función de cómo éstos se posicionan respecto del gran denominador común, a saber, la crisis, cada vez va quedando más claro que solo como digo el morir presos de los efectos de los licores de Baco, hará bueno el pronóstico de aquéllos que como en Stalingrado dijeron que todo estaba bien, cuando al VI Ejército Alemán apenas le quedaban horas para ser definitivamente aniquilados.
Como en aquel momento, hoy también hay gente dispuesta a decir que todo está bien. Aunque lo realmente indignante pasa por comprobar que efectivamente, sigue habiendo mucha gente dispuesta a creérselo.

Como en enero de 1943, para cualquiera que no fuera sordo necesariamente era evidente el penetrante ruido que producía la caída del intenso bombardeo que la artillería pesada soviética estaba lanzando sobre las ya exiguas defensas alemanas apostadas, no cabe duda que con la orden de morir, en el interior de la ciudad.
Como en aquel entonces, las órdenes procedentes del Alto Estado Mayor, decoradas con la interpretación que desde Berlín se hacía del asunto, servían para que el ruido proferido por los Órganos de Stalin, fuera por muchos efectivamente confundido con música para bailar.

Insisto, hoy, al igual que entonces, no nos faltan voluntarios para, en pos de la arenga, y rescatando el otrora olvidado don de la farfulla, inducir en todos nosotros una forma de estado mental cuyo mayor dificultad pasa inexorablemente por inducir en nuestra mente, y cuando esto no sea posible, en nuestras emociones, un estado condicionado que, siguiendo con el paralelismo elegido, haga digno de ser fusilado a todos los que no piensen como el líder ordena. Uno de los motivos que más pronto que tarde nos conducirá al calvario: Proferir mensajes derrotistas.

Surge así una nueva versión de la Visión de las Dos Españas. A un lado del cuadrilátero y, evidentemente con calzón azul…¡La España del PP! Una España ágil, formada en mil batallas (no lo olvidemos desde Brunete hasta El Ebro) y que preconiza la consolidación de un modelo de crecimiento cuyos efectos no son ya visibles precisamente por los obstáculos que ponemos quienes, por ejemplo, no disfrutamos directamente con el boxeo.
Y en el rincón contrario, vistiendo calzón multicolor (en consonancia con la multitud de fuerzas que han colaborado en su confección.) ¡La España de la Izquierda. Una España que, pese a quien le pese, aparece ya noqueada antes incluso de iniciarse la confrontación.

El Tiempo, como gran variable, emerge entonces para proporcionarnos una manera de perspectiva adecuada. Una perspectiva que hace que los que se lucran en este caso con los negocios que surgen a la sombra del combate, y entre los que por supuesto podríamos citar a los marchantes de apuestas, decidan que hay que añadir más interés a la velada.
Así, el que se suponía iba a ser el combate estelar, y que enfrentaba a dos pesos medios (elecciones autonómicas con elecciones municipales), se ve para su desgracia relegado a un segundo plano. ¿La causa? Lógica para quienes, insisto, manejan los tiempos: la mesa parece preparada para la disputa de un combate por los Pesos Pesados; las elecciones nacionales.

Y como el saber popular resulta aplicable incluso a aquellos que no disfrutamos con el boxeo, bien podemos decir que resulta viable encontrar un lado bueno. Se acabaron por un tiempo las medidas restrictivas. En una palabra, se acabaron los recortes.

La causa, La certeza de que se sienten con fuerza…¡Con fuerza para repetir!



Luis Jonás VEGAS VELASCO.

martes, 24 de junio de 2014

DE CUANDO LA RESIGNACIÓN DEJA DE SER UNA VIRTUD, PARA CONVERTIRSE EN LA MAYOR DE LAS FALACIAS.

Pasan los días, pero en realidad el tiempo no transita. La realidad, solo más contumaz que torticera, se opone con su irreverente resquemor a permitir que los graznidos de las aves de mal agüero puedan, con su sempiterno revolotear, arrebatarle el instante de gloria, el que pasa por hacer bueno el dicho según el cual, todo sistema complejo, en caso de permitir que evolucione aislado, es solo competente para empeorar.

Después de haber pasado como Brad PITT, siete años no en el Tíbet, sino inmersos en este periodo propenso solo al ostracismo político, a la desidia moral, y por supuesto al resquemor económico que identificamos de manera concreta como crisis. Llegado este momento parece que el último refugio, la última lanza, habría de quebrarse cuando no haciendo bueno todo el esfuerzo realizado, o lo que es lo mismo, amparando cuando menos la larga lista de barrabasadas que, amparados de parecida manera por la oscuridad que el fenómeno de la crisis ha planteado, nuestro Gobierno se ha esforzado por aprovechar, sometiéndonos a triquiñuelas unas veces, y colándonoslas sin más en otras; hasta configurar el denso a la par que incomprensible tablero en el que han convertido todos los espacios en los que a estas alturas se desarrolla el juego.

Todo esto, por antipático, complejo y hasta en el peor de los casos mal sonante que resulte, ha saltado literalmente por los aires en el momento en el que una variable, no por periódica en apariencia menos capaz de sembrar el caos, ha hecho acto de presencia.
La irrupción en la ecuación del virus electoral, ha modificado de manera evidente a la par que definitiva la composición de todas y cada una de las combinaciones que hoy por hoy, podían presagiarse desde la óptica que al menos en apariencia se generalizaba bajo la perspectiva de promover el bien común.

Llegado este momento, la ficción que hasta este momento se mantenía, y que nos llevaba entre otras cosas a creer firmemente, no porque la confianza en nuestro Gobierno fuera realmente intensa, cuando sí más bien porque verdaderamente lo necesitábamos; se ha quebrado para siempre.
Y la verdad, o por ser más precisos el brutal choque que contra el concepto de la verdad nos hemos llevado, se pone de manifiesto ante nosotros en todo su esplendor cuando comprobamos una vez más que, la aproximación del llamado periodo electoral, actúa no ya como catalizador, sino más bien como reactivo en las reacciones que nuestro Gobierno tiene pensado llevar a cabo de aquí a la próxima cita electoral, aunque para ello se vea obligado a ¿mentir? Reposicionando hasta lugares más cercanos a lo residual ideas, principios y cánones que hasta hace apenas unas horas justificaban no ya el sufrimiento del Pueblo, cuando sí más bien lo reconducían hasta límites cercanos a los del Sacrificio Mitológico.

Deteniendo nuestro objetivo unos instantes simplemente en la variable cuantitativa, podemos observar sin que para ello hayan de entrar en juego grandes capacidades analíticas, que los recientemente celebrados Comicios Europeos, han supuesto para el Sr. RAJOY y por supuesto para su recua, también conocida como Gobierno, la primera cita electoral a la que han tenido que enfrentarse desde que accedieron, digámoslo sin tapujos, al poder.
Tal consideración, a la vez que una obviedad, encierra otra cualitativamente  no más alejada de lo expuesto, y cercana por ende a los procesos de Perogrullo, a saber, la que pasa por entender que a partir de este momento, la veda se abre en la más amplia acepción de la palabra.
La lista de Compromisos Electorales a los que la recua ha de enfrentarse a partir de ahora es tan numerosa, que su mera constatación provoca por si mismo, vértigo. Añadamos ahora pues no ya el ingrediente que históricamente se resume en la máxima de que el poder corrompe. Demos mejor traslado al prisma desde el que las acciones del Gobierno, obligan al Partido Popular a preparar cualquier cita electoral. Manolo el de El Bombo tiene, incluyendo el fiasco de La Roja, más posibilidades de movilizar adeptos, que el Sr. Presidente de pedir a los cerca de dos millones de desertores del PP  que han abandonado a su partido en Las Europeas el que vuelvan.

Por ello, si lo creéis oportuno, podemos declarar llegado el momento de echarnos unas risas, y retomar el punto que líneas arriba dejábamos un tanto desasistido, que pasaba por considerar que tanto el Gobierno, como todos los legítimos integrantes de la caterva de la casta, hacían lo que hacían, incluyendo por supuesto lo de exigirnos el cumplimiento con unos recortes que nos han llevado a confundir el ya de por sí complicado ejercicio de vivir, con protagonizar una larga travesía del desierto; motivados por un verdadero afán de Justicia Social.

Superado el partidismo, y sumidos en un proceso inherente de justificación social que pasa por asumir que la superación del presente que nos ha tocado vivir requiere inexorablemente de no perder ni un instante en refriegas de menor calado; lo cierto es que hay ciertas conductas, cuando no ciertos menesteres desarrollados por el Gobierno, si no por alguno de sus integrantes, que se dan de cabezazos para con semejante línea de actuación.

Así, acciones como las desencadenadas en pos de obtener el visto bueno de la mal llamada Reforma Fiscal, no viene sino a conducirnos en la línea no ya de que las citas electorales permitan al político adoptar funciones de trilero, haciendo del engaño manifiesto su único ley motiv, cuando sí más o incluso que lo único que albergan en su oscuro catálogo de intenciones va poco más allá de su pera permanencia cerca del poder.

Perdido definitivamente el rumbo, Ética y Moral saltan definitivamente por la borda.
Llegado el momento del sálvese quien pueda, yo ya echo de menos a ciertas ratas que, efectivamente, ya han comenzado a abandonar el barco.



Luis Jonás VEGAS VELASCO.