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martes, 16 de marzo de 2010

OTRO HOMENAJE A DELIBES,

CASTILLA, DEL PASADO REVOLUCIONARIO, AL PRESENTE REACCIONARIO, PASANDO POR DELIBES.


No ha sido por descuido, nada lo es en realidad, que tardemos tanto en unirnos desde estas humildes líneas, al más que merecido homenaje que se le ha atribuido al recientemente fallecido Miguel DELIBES.


Si en realidad hemos tardado tanto, aparentemente más de lo que la mayoría consideraría convenientemente, ha sido porque, como en el caso de un río, el tiempo, y los aportes de los afluentes, son los que acaban por darle consistencia al mismo, viniendo a colación la paradoja de que, como en el caso de los Hombres, al menos en el terreno cerebral, es precisamente cuando se llega a la desembocadura, es cuando más rico y fuerte se encuentra, siendo por ello más río, o tal vez más Hombre.


Y así, pasados tan solo unos pocos días, pero eso sí, una vez que el ruido de los palmeros ha cesado, es que ahora sí, quiero aplaudir en la distancia, y por supuesto desde la proximidad del tiempo, la obra de vida que escribió DELIBES.

Y digo a propósito desde la proximidad del tiempo porque, a mi entender, los tiempos de Miguel, no se han alejado tanto de los actuales; tal vez porque como se ha demostrado, el mero paso del Tiempo no asegura progreso, o lo que es peor, al darse sólo en el Ser Humano, la experiencia, por sí sola, no garantiza aprendizaje.


Si a alguien le queda todavía duda de lo que digo, diré, a modo de contextualización que, para mucha gente, la imagen que se les viene a la cabeza no es otra que la otro mago, en este caso de la interpretación; la de Paco RABAL, en el papel que este bordó en la adaptación que para el cine se hizo de aquella radiografía que de España fue “Los Santos Inocentes.”

Porque qué duda cabe, para muchos de aquellos españoles que fueron víctima de algo más que del analfabetismo funcional al que me refería el otro día; la única manera que tuvieron de degustar los dellicatessens que DELIBES nos regalaba, fue a través de la labor cultural que por aquel tiempo hizo Televisión Española.


Y es que, qué duda cabe, la imagen de Azarías, Corriendo con su pata renca, cojo por el disparo que le había “regalado” el señorito, es la imagen qué, como digo, tienen en su cabeza la mayoría de los españoles pertenecientes a aquella generación retratada por la obra.

En mi caso, la imagen que me hiela la sangre, y que todavía tiene el poder de soliviantarme, es la de Azarías corriendo para abrir el portón al Señorito, cuando éste, desde el coche, hace sonar insistentemente el claxon de su coche.


Así, una vez que los palmeros han cesado su obra, nos queda la de aquellos políticos que, no debemos olvidarlo, siguen poblando y dirigiendo los destinos de Castilla los cuales, no han tenido ningún escrúpulo en pedirle a su secretaria que les sacara de Internet alguna reseña del autor, más que nada para tener algo de lo que hablar en la Cafetería de Valladolid, de ese mismo Valladolid que ha visto morir al Autor.


Estoy seguro de que, si tienen el valor de profundizar en su bibliografía, sentirán un cierto hormigueo en la espalda en el momento en que comprueben, tal vez con la sorpresa que proporciona la hipocresía, que su lugar en la escena está, sí, precisamente sentados al volante del coche al que hay que abrir la puerta; o tal vez, otra vez, detrás de una escopeta, matando palomas que habrán de ser recogidas por otro renco.


Y así, con estas palabras, explico las anteriores en las que decía que el presente y el pasado, en el caso de Castilla, discurren de manera difusa, pisando una delgada línea, la que separa a aquellos que echan de menos las cacerías, las escopetas, las chaquetas de pana y por qué no decirlo, poder fusilar a algún rojo de vez en cuando; de aquellos que, desde la perspectiva que nos da la distancia en el tiempo, preferimos aportar por la diversidad de una Castilla que, una vez más, como precursora de España, se atreva a apostar definitivamente por el progreso, que es la versión del futuro en la que hace falta trabajar para recoger los frutos.


Luis Jonás VEGAS VELASCO

MARZO DE 2010.




sábado, 11 de julio de 2009

LOS PILARES DE LA TIERRA

Es curioso como, a menudo, basta con dar tiempo al tiempo para que la realidad se ponga de manifiesto.

Como prueba, el artículo que sigue, tiene cinco años.




“Te recuerdo Zarathustra; hace años subiste a la montaña arrastrando en tu mirada la ceniza de los valles. Ahora retornas a ellos con el fuego de la montaña en la mirada. Recuerda Zarathustra, a los incendiarios se les condena.”

Esta bien podría ser la sentencia inicial de cualquier movimiento o proceso revolucionario. Por el contrario, y sin caer en contradicción, de igual manera podría constituir el lema de algún proceso reaccionario. Sin embargo, y sin mermar un ápice su carácter de radiografía histórica, pertenece al discurso inicial, al génesis si nos atrevemos de “Así habló Zarathutra”, obra del genial Nietzsche. En ella, de forma magistral, y nos atreveríamos a decir que aún hoy sin parangón, se reproducen, definen y diagnostican, algunas de las que a la postre constituirá las mayores miserias de la Sociedad Moderna. Que se sepa, el miedo a sí mismos, manifestada en su falta de ética, y, por ende, la falta del mayor de los ejercicios de ella derivada, la libertad.

“¿Es más loco el loco, o aquél que le sigue?.” Cuestionaba en cierta ocasión un Catedrático de la USAL desde su estrado. “Señores, las grandes hazañas está siempre rubricadas por hombres que en un principio fueron tildados de locos”. Éste era el fin de su análisis. La conclusión, ¿Cuánto hace que no tenemos grandes hazañas.?

En la actualidad, el hombre ha renunciado al obligado cuestionamiento de la realidad en la que vive. Se ha sumergido en una vorágine en la que la verdad preconcebida, y la falta de necesidad racional lo impregnan todo. El resultado, se ha abandonado a sí mismo y a su concepción vitalista en la que era entendido como animal racional por Naturaleza, para pasar a ser un mero ente que acepta lo que su ambiente, su contexto, o lo que es peor, algunos semejantes, tienen a bien desvelarle.

¿El instrumento de ésta transformación?, el abandono del antaño obligado ejercicio de la práctica moral. El inexorable resultado, la aceptación y nuevo nacimiento de verdades absolutas. Y es que, la inapelable aceptación, no ya del contenido de algunas de esas verdades universales, sino por ontonomasia el mero hecho de que éstas existan, conllevan un claro rechazo a las básicas concepciones evolutivas alcanzadas. ¿O es que el hecho protagonizado por el Neandertal que se arrodilla ante el árbol que acaba de ser fulminado por el rayo, comprobando como se ha quemado la madera; es más primitivo que el comportamiento del hombre moderno que se arrodilla ahora ante ése otro trozo de madera. En esencia, ambos hechos son iguales, porque ambos encierran la esencia de la pregunta que el Hombre se ha formulado desde el principio de los tiempos, y en ambos casos la respuesta se formula bajo los términos más inhumanos que existen: amparados en unas supuestas verdades absolutas que se refuerzan en la negación del hombre desde el propio hombre, a través de su negligencia mayor, aquella derivada de su negación a usar la libertad.

Y es que, la verdad absoluta, en cualquiera de sus formas, lejos de satisfacer al hombre lo anula, ya que por definición, en su génesis no caben tales afirmaciones.


La Adrada 2005
Luis Jonás VEGAS

lunes, 29 de junio de 2009

¿EXISTE VIDA ANTES DE LA MUERTE?


Sí, en realidad la cuestión está bien planteada porque… ¿Desde cuándo nos hemos permitido en España vivir realmente nuestra vida.? Tal vez la respuesta a esa pregunta radique en los mismos lugares en los que descansa otra semánticamente muy parecida: ¿Desde cuándo nos hemos permitido en España la satisfacción cuando no el lujo de pensar.?

En toda Europa a lo largo de la trágica Edad Media, y en España desgraciadamente durante un periodo de tiempo mucho más largo, que por avatares de la Historia se ha prolongado hasta hace apenas cuatro días; la pregunta correcta estaba formulada en otros términos. Más bien se trataba de aseverar con conocimiento de causa si había o no vida después de la muerte. Para darse cuenta de ello basta con aceptar sinceramente que ahora, algunos de nuestros queridos lectores estarán volviendo sobre sus pasos para comprobar, algunos no sin sonrojo, lo que realmente dicta la oración que hace las veces de título y entradilla de nuestro artículo. Y es que, hasta hace como digo cuatro días, en España era más sencillo acceder a un cura para que te argumentara las bonanzas de la futura vida eterna; que a un Filósofo o a cualquier otro erudito que complaciera tus demandas sobre motivos netamente terrenales, y mucho más contempráneos.

El motivo no por sencillo era menos lógico: a los sistemas ponderantes y a las estructuras de poder existentes les era mucho más sencillo que la gente se cuestionara su destino después de la muerte, antes de tener que enfrentarse al cúmulo de problemas que sin duda surgirían en caso de tener que responder a preguntas tan sencillas como las que se haría una madre ante el hecho de comprobar que su hijito se muere de hambre, u otras menos espectaculares como la de ver cuatro millones y medio de parados dentro de un sistema que por caduco e insostenible empieza a intuir la existencia de un problema mucho después de que entre los representados por ese Sistema están ya pasando hambre.

El instrumento para hacer comprensible esto es muy sencillo. Impedir pensar, y la forma natural de aportar respuestas a la gente sin que esta piense, o mejor aún dándoles la respuesta antes de que ni tan siquiera tengan la necesidad de hacer la pregunta, pasa, como todos nos imaginamos, por la consabida Religión.

Sin embargo, por una vez no se trata de hacer a la Religión culpable de todos los males. Estamos a punto de celebrar los 33 (treinta y tres años qué curioso), de Gobiernos Democráticos. Con Suárez se despertó en España una costumbre que llevaba demasiados años dormida, si no aletargada, la costumbre de pensar. El que piensa duda, el que duda pregunta y cuestiona, y por eso es mejor eliminarle. Ante esta consigna, y desde la Generación del 36, los padres, en defensa propia se olvidaron de pensar, y lo que es peor, en defensa de sus hijos, se olvidaron de enseñarles a pensar a ellos.

Tiene que ser ahora, cuando florecemos los de la Generación del 75 al 80, cuando maquinarias oxidadas y herrumbrosas, las del pensamiento individual y colectivo, vuelven a ponerse en marcha, a pesar de algunos, y por desgracia no con el apoyo de todos. Sin embargo, la inercia es mucha, y dentro de poco, con la labor lubricante del recuerdo de las generaciones perdidas, y con la fuerza dinámica de la Universidad, este país recuperará sus ancestros, enterrará a sus muertos, y. sin duda, volverá a hacer presente lo que hasta hace poco sólo era permanente futuro.

Luis Jonás VEGAS VELASCO

JUNIO DE 2009

domingo, 24 de mayo de 2009

HACIA LA POLÍTICA DEL SOLAR (Y II)


Resulta como poco lamentable que, a estas alturas, cuando apenas llevamos soportados cuatro días de campaña en pos de las europeas, todo cuanto tengamos que decirles a nuestros líderes, así como a la mayoría de los que optan a algún cargo en las mismas, es que guarden un elegante, cuando no respetuoso, silencio.


Y es que a estas alturas no ya de campaña, sino de vivencia política en la que, todo hay que decirlo, tanto el periodo real de crisis, como aquel otro periodo casi tan dañino como el real, a lo largo del cual la agresión en defensa propia ha sido la tónica dominante entre las propuestas que han prevalecido a cargo de nuestros líderes; resulta casi obvio, y no por ello menos dantesco, dejar aquí constancia de que lo mejor que podía pasarles a ambos, era que el tiempo que han de dedicarle por obligación a intentar convencer a aquellos que ya están del todo convencidos (bien de votarles unos, o de no hacerlos ni aunque la vida les fuera en ello a otros,) ratifiquen si cabe aún más sus posturas.


El motivo de esta flamígera afirmación es clara, y por una vez, es una constatación de la realidad que me rodea: Tal y como se ha planteado la crisis sistémica que nos invade, y una vez constatado que ninguna de las opciones políticas principales que se presentan puede desde la sinceridad programática plantear soluciones; lo mejor es que ambas corrientes ideológicas hagan examen de conciencia desde el silencio y promulguen la libertad real de voto para todos, incluso para sus afiliados, por no hablar de exonerar de la “disciplina de Partido” a sus aforados.


La Derecha cavernaria, por constatación ideológica, debería tener un miedo cerval a una Campaña electoral si esta estuviera realmente planteada en términos de solvencia política y moral, esto es, si en realidad su afán de conseguir el poder estuviera constatado en la convicción de que desde su propuesta política se pudiera dar solución al problema que monopoliza en la actualidad toda la acción del mundo, la crisis. Sin embargo no hace falta ser para nada avispado a la hora de constatar que la serie de propuestas que se esconden en la recámara de los eufemísticamente llamados “liberales”, como es la rebaja de las pensiones, subida de impuestos, y en general la caterva de acepciones tecnócratas bajo las que escudan su catálogo de políticas represivas, no hacen sino motivar el silencio como la mejor de sus propuestas, de manera que al acabar cada jornada, y hacer recuento, no esperan realmente haber capturado electores de las filas enemigas, les basta realmente con no haberse dejado ninguno de los propios en eso que ahora se llama “laguna ideológica de la inseguridad.”


Al hilo y por dialéctica, resulta sorprendente, y por ello bastante preocupante, que a la Izquierda tampoco le vaya mucho mejor. Así, cuando a estas alturas, en las que en vista de las circunstancias deberías tener del todo arrinconado en su rincón a tu oponente en base y con tan sólo necesaria la mención de las Políticas Sociales, y sin embargo no sólo no lo has hecho, sino que día a día pierdes terreno; es en ese momento cuando has de plantearte que, sinceramente tienes un problema.


Real y sinceramente, la excusa de que hay que unirse para todos juntos, desde una política de consenso promover soluciones, es algo que, sinceramente, a la mayoría no debería convencernos, ya que, a pesar de tener una mente abierta, me cuesta mucho concebir como algo que pueda servirle a la Derecha, pueda nunca ser útil a la Izquierda. ?O es que ya han conseguido de verdad diluirla en esa ambigüedad patética que es el Nuevo Centro.

Si ha sido así, entonces que no cuentes conmigo, si radical es tomarse las cosas de raíz, entonces todos deberíamos ser un poco radicales.

LUIS JONAS VEGAS VELASCO








sábado, 23 de mayo de 2009

HACIA LA POLÍTICA DEL SOLAR


Resulta evidente, casi natural, que una vez fracasada la economía basada en el ladrillo, sea necesaria la confección de una política basada en elementos más profundos, más sólidos. Y tan profunda ha sido la búsqueda de soluciones que trasciendan al ladrillo, que hemos alcanzado no solo los cimientos, hemos llegado a cuestionar la base misma, hemos llegado al solar.

Desde tiempos inmemoriales, el sinónimo lógico del poder se encontraba concentrado en la posesión del bien diferenciador, en la posesión de la tierra. Por aquél tiempo, en el que todo era si no más sencillo, sí al menos más natural; la posesión de la tierra se unía a la tenencia de la riqueza que de la conjunción de ésta con el trabajo emanaba, en definitiva, eran los principios básicos de la tan buscada hoy en día de nuevo economía productiva.
Sin embargo, inocente de aquel que sinceramente crea en la veracidad de los argumentos de aquellos que aparentemente promueven y abogan por la vuelta a estos orígenes. Sus motivos, al igual que sus procedimientos, no pueden ser realmente tan sencillos como la apariencia intenta indicarnos. La realidad es que, como ocurre con el aceite y el agua, conjugar ambos términos resulta cuando menos costosos, de manera que hacer coincidir en la misma ecuación principios básicos del Capitalismo (vulgar especulación en base a la posesión del terreno, urbano si es posible,) con principios productivos elementales del Comunismo, tales como la revalorización de los recursos en base a la aportación del trabajo, da como resultado un cóctel complicado, cuando no incendiario.

Hechas estas observaciones, y una vez obtenidas las conclusiones que le son naturales, la pregunta es obvia, ¿Quién sale beneficiado con el caos.? No menos lógica resulta la respuesta. Por deducción aquél que necesita del cambio cuando no sea más que para lograr en base al mismo una mejora respecto de la posición que en el momento presente ocupe, esto es por ende, la oposición.

Cometeríamos un error imperdonable si, una vez alcanzadas estas consideraciones, no les diéramos la suficiente importancia, y tomásemos además las medidas preventivas necesarias. Porque no debemos olvidar que en España la oposición es la Derecha más recalcitrante, representada tampoco lo olvidemos por un Partido Popular que, como león herido, es ahora si cabe más peligroso que antes, azuzado además por la responsabilidad electoral que en estos momentos, recién comenzada la campaña electoral de las europeas; puede tener un retorno a sus viejos principios de salvadores de la patria, máxime cuando la situación general que nos rodea ha reducido el marco de operaciones a un sólo término, monólogo y dictatorial cual es el de la crisis.

Con todo esto claro, nos permitimos el lujo de anticipar una Campaña complicada. Una campaña en la que, como hace mucho tiempo que no ocurría, los discursos volverá a tener contenido, y aquellos que los pronuncien, tal y como no ocurría desde hace mucho tiempo, habrán de ser verdaderamente responsables antes sus votantes, no sólo en lo dicho, sino también en las formas.

Y ahí es donde surge el miedo. La Derecha por condición propia se ha hecho merecedora de un discurso, y diría más, de unas propuestas las cuales, una vez son despojadas de la morralla prpia de la retórica, y de los adornos del sofismo, no pega realmente con el proyecto de edificio europeo que llevamos tantos años construyendo. Por ello a lo mejor sienten la tentación de proponer la demolición de ese edificio en el que construimos un proyecto social, para quedarse con el solar y levantar un casino, y varios campos de golf.

Luis Jonás VEGAS VELASCO

domingo, 29 de marzo de 2009

NOS ESTÁN CAMBIANDO EL TEATRO DE OPERACIONES




Y eso, tanto si nos gusta como si no, supone en sí mismo un riesgo que no debemos pasar desapercibido, si por otra parte no queremos pagar caras las consecuencias dentro de un tiempo cada vez más corto si tenemos en cuenta la velocidad creciente con la que cada vez en mayor medida se desarrollan los acontecimientos.

A qué nos referimos, pues concretamente a la puesta en práctica de forma ordenada y coherente por parte tanto de la derecha cavernaria como de la Iglesia ultra-ortodoxa de un cambio radical en su forma de hacer, esto es a la hora de actuar, como de no hacerlo.

Hasta ahora, y con ahora me refiero al periodo que va desde el periodo de entre-guerras hasta la muerte del anterior Sumo Pontícipe; todos, incluso ellos, el binomio Iglesia-Derecha, teníamos claro qué sería lo que había que hacer, lo que había que decir, e incluso cómo había que contestar a una provocación, incluso antes de que esta se llevara a cabo. En la actualidad, esas reglas “no escritas”, pero a la sazón por todos conocidas y por ende respetadas, están siendo superadas, y están dando lugar a una serie de cambios los cuales, dadas las especiales circunstancias del Mundo por todos conocidas, hacen que la mera novedad que estas respuestas, o la falta de ellas, configuren, o en cualquier caso resuciten, una nueva realidad cuyas consecuencias, por el mero hecho de ser impredecibles, sean en sí mismas, perniciosas.

Como decía un estratega americano durante la Crisis de los misiles cubanos, lo que hace viable el juego con los rusos es que siempre podemos anticiparnos a sus movimientos ya que sabemos que un ruso siempre hará aquello que más beneficie a un ruso. No debe preocuparnos que alguien quiera tener cincuenta cabezas nucleares, lo que debe llenarnos de terror es topar con alguien que sólo necesite una. Salvando todas las distancias, y extrapolando paralelismos, en la lucha que hasta el día de hoy hemos librado en Europa contra el liberalismo aquellos que nos consideramos socialistas; y contra el catolicismo los que estamos en contra de la religión como forma de obtener respuestas a nuestras preguntas, pasaba tener muy claro, tanto en un sentido como en otro, que determinadas cosas, sólo podía pasar de una determinada manera. Así, asociaciones como la natural que se manifiesta entre Derecha y Clero, dan pie a una simbiosis natural que genera por sí sola una corriente de pensamiento cuyos discursos, líneas de pensamiento y conclusiones son previsibles, incluso improvisados; por ello, conforme al mismo razonamiento, la respuesta que desde el lado contrario se le puede ofrecer, es igualmente calculable. De esta manera, ambas partes tenían claro hasta el día de hoy, que ciertos márgenes nunca sería superables, salvo que esta superación llevara aparejada la puesta en marcha del enésimo asalto final.

Por todo ello, contemplar la nueva estrategia de la derecha cavernaria española, en concubinato con la clase curia española englobados bajo la escusa de la Reforma Legal de La Ley del Aborto, deja, más allá del hecho de que se pueda estar o no de acuerdo con la mencionada Ley; la extraña sensación de que en realidad algo se nos está escapando. Algo mucho más profundo y de consecuencias sin duda a día de hoy incalculables.
Los motivos no son meramente alarmistas:
En primer lugar, tanto Iglesia como Derecha ponen en marcha a sus huestes de cara a la respuesta social coordinada en la calle, contra la mencionada Ley.
A continuación, ponen en situación de espera (declaran DEFCOM 4) a sus mercenarios, en este caso a sus “Asociaciones y Cofradías”, los cuales montan el nmerito del lazo amenazando la Semana Santa.
Luego, por si no es bastante, organizan las manifestaciones de unos “Grupos pro-vida” los cuales alguien habrá de explicarnos de dónde y quién les ha dotado de plenipotenciaria en semejante campo para este domingo.

Sin embargo, lo más “sorprendente” ocurre cuando ambas: que se sepa derecha cavernaria e Iglesia anuncian de repente su no adhesión a los movimientos que ambas han coordinado, y lo hacen de manera un tanto precipitada, provocando que un purpurado de Teruel clame en directo por la Cadena Ser llamando a la rebelión social contra un Estado que usa los impuestos para matar niños; y dejando igualmente al Sr. Martínez Pujalte sólo ante el peligro en la manifestación intentando entre balbuceos explicarle a la audiencia de la misma emisora de radio el porqué de que él se encuentre en la manifestación a título particular mientras que la Dirección del Partido Popular no secunda la maniobra.

Hasta ahora, todos sabíamos dónde y con quién jugábamos. Esto nos permitía saber hasta dónde podíamos llegar. La derecha cavernaria comulgaba cada domingo, mientras que los rojos escribíamos panfletos en los que de vez en cuando descubríamos y avergonzábamos por ello a algún que otro “facha” Y ahí acababa el cuento.

La Historia ha demostrado que hay cosas que, según en qué momentos, pasan de aparentemente inofensivas, a terriblemente peligrosas. Así, en España, los movimientos que se hicieron a partir de la Primera República, acabaron como todos conocemos, y sólo va a hacer setenta años de ellos.

Esperemos que a la Derecha cavernaria no desee dar por resucitar su lado “ultra” y haya decidido que es el momento de despertar al “leviatham”, como quedó puesto de manifiesto, es un monstruo terrible que una vez desatado no diferencia víctimas de verdugos.
Seguro que setenta años no son suficientes como para que ya nadie se acuerde.



Luis Jonás VEGAS VELASCO
MARZO DE DOS MIL NUEVE.

miércoles, 28 de enero de 2009

SANTO TOMÁS DE AQUINO...


Y es precisamente el día elegido por el Tribunal competente para decidir que la asignatura Educación para la Ciudadanía no está sujeta a la interpretación, al capricho, o simplemente a la manipulación política y barriobajera, por más que se vista de acción moral.

Es curioso que tenga que ser precisamente hoy, 28 de enero, festividad de Santo Tomás de Aquino, cuando de nuevo un hecho venga a enfrentar sin dudas ni reparo lo que evidentemente conforma una de las últimas fuentes de diferencias que se le permiten al Ser Humano. Me refiero, como sin duda ya se habrán imaginado, al derecho dialéctico a discrepar. o a tener una opinión diferente.
En esto, Tomás de Aquino, que podría responder a la versión científica de nuestro ejemplo de hoy, supuso a la postre una imagen muy esclarecedora. Así, en una sola persona, fue capaz de unir la parte espiritual, sensible si se quiere, basada en la búsqueda del lugar que queda para el alma; sin entrar en contraposición definitiva con esa otra parte, sensible y pragmática por encima de todo, que se le revelaba en aparente contraposición con los aspectos meramente racionales que la impuesta existencia de Dios como única fuente de realidad y conocimiento le eran impuestos.

Si ya Tomás de Aquino fue capaz de aunar, a través de la exposición de las llamadas cinco vías tomistas sobre la existencia de Dios el eterno camino dialéctico que por y para siempre efrentarían a creencia y dogma con ciencia y razonamiento, acudiendo para ello a los Clásicos Griegos, como se desprende de la Teoría del Motor Inmóvil enunciada por Aristóteles, me resulta del todo incomprensible que hoy, tantos años después, existan padres que haciendo suyos los dogmas que ya ni las encíclicas "predican", permitiéndose por otro lado el lujo de ser "más papistas que el mismísmo papa", tratando después de satanizar a todo aquel que se manifieste en contra de sus creencias, precisamente porque nos encontramos en un terreno que no estás sujeto a al interpretación del dogma. Sencillamente se trata de una teoría cuya base, por cietífica, se aleja precisamente de la concepción dogmática con la que algunos tratan de impregnarlo todo.

Precisamente el hecho de ser Ciencia, pura y dura, basada en la interpretación de hechos, en la constatación de realidades y en la clasificación y categorización de circunstancias, es lo que aleja el hecho del terreno del debate moral al que alunos han intentado llevar el discurso.
A nadie, y a los profesores menos que a nadie, se le escapa que en la escuela se forma. Educar queda para la casa, para las familias. Por ello, por la acción reaccionaria de algunos, resulta extraño que de repente, los mismos que hace poco se olvidaron de esta realidad fundamental, acudan ahora a vestirse con la túnica de padres, en busca del bastón inquisidor.

Me resulta incomprensible qua a ningún padre le molente saber que a su hijo le explican qué es la Constitución española, tal vez prefiera que le lean la Biblia, o que no le parezca bien que le expliquen como se forman las Cámaras Legislativas que componen nuestro Estado de Derecho, a lo mejor prefieren que le expliquen como se constituía el Consejo del Sanedrín que juzgó a Cristo. A propósito, una cosa no está reñida con la otra.

Cuando la hija de quince años de alguno de estos padres les diga que está embarzada porque nadie le explicó sexualidad sana; o el hijo de otra familia acabe enfermo de SIDA porque "no era conveniente que a ciertas edades le dijeran que existen grupos de riesgo", tal vez entoces sea el momento de pedir para Septiembre. Lo que pasa es que para ciertas cosas de la vida no caben las recuperaciones.


Luis Jonás VEGAS VELASCO
ENERO DE 2009.


domingo, 25 de enero de 2009

UN NUEVO ATLAS

Así podría catalogarse lo que está ocurriendo alrededor del nombramiento del nuevo Presidente del Gobierno americano.

De todos es conocido que Atlas era uno de los gigantes semidioses sobre los que se sustentaba de manera literal el mundo; y eso es precisamente lo que estamos haciendo con Obhama, y no solamente de manera figurada.

De todos es conocido, aunque no por todos es aceptado desgraciadamente, que el Mundo, tal y como lo conocíamos a finales del pasado siglo XX, ha pasado definitivamente a la historia. Cierto es que el pasado siglo será siempre recordado e dentificado como el siglo de la desgracia y la sinrazón. Sin embargo no es menos cierto que hemos tenido que inaugurar uno nuevo para conocer cuotas de violencia y barbarie ya casi olvidadas en lo que concierne a la capacidad de destrucción de la que es capaz el Ser Humano.

No cabe duda, el atentado del once de septiembre de dos mil uno sentó un precedente, es más, hizo lo que parecía imposible, unificó al mundo el torno a la convicción de que cometer una tropelía mayor era sencillamente imposible. Sin embargo, desde entonces hemos comprobado que si bien el todo es maor que la suma de sus partes, no es menos cierto que una suma continuada de esas "presuntas pequeñeces," es igualmente destructivo.

Sin entrar, al menos de momentos en análisis políticos, y sin entrar igualmente e valoraciones, la verdad es que a rpriori resulta complicado hacerlo peor que la gobernación americana que acaba de abandonar la Casa Blanca. El plenteamiento de una Política Exterior basada en sus propias concepciones sobre lo que es mejor o peor para el mundo, superada en lo que concierne a incompetencia tan sólo por el grado de autosuficiencia y desprecio a todo lo que no fuera propio, unido a un grado de desconocimiento del resto de Culturas tan sólo calificable como de "absolutamente incompetente en casi todos los campos," han conferido un terreno en el que los a prioris de la nueva Administración, por escasos que sean, hacen verdaderamente difícil pintar un panorama que no mejore ciertamente lo que dejamos atrás.

Lejos de ser un agorero, o de parecer que no participamos de los mejores deseos para el nuevo Presidente de los Estados Unidos, o lo que es lo mismo en cierta manera Presidente del Mundo, lo que pretendemos es decir que desde ésta página, si bien no participamos activamente de todas las premisas que se le adjudican al Sr. Obhama, tampoco participaremos después de aquellos que hagan leña del árbol caído en caso de que éste no funcione como la mayoría considerase conveniente, o simplemente desease.

Mucha suerte, para todos.

Luis Jonás VEGAS VELASCO. ENERO DE 2009.